Comer: concepto con múltiples sentidos

Por Héctor Bourges Rodríguez

Comer es un acto casi siempre cotidiano y que generalmente se lleva a cabo varias veces al día. Por tratarse de una actividad fundamental para la vida, pareciera ocioso preguntarse ¿por qué comemos? Sin embargo, en mi experiencia esta pregunta ofrece varias e interesantes respuestas.

Si la pregunta se dirige a personas con algunos conocimientos sobre el funcionamiento del cuerpo humano biológicos, la respuesta seguramente se referirá a la necesidad ineludible que tiene el cuerpo de contar con varias decenas de sustancias, los nutrimentos, la mayoría de los cuales se obtienen ingiriendo tejidos, órganos o secreciones de otros organismos, los alimentos; no obstante, esta respuesta probablemente no sería la más común si la pregunta se hace a otras personas.

Muchos se referirán al hambre; comemos para mitigar esa apremiante sensación. Otros dirán que comemos para vivir; sabemos que comer es vital. Otros más hablarán de antojo (palabra que en la jerga de la nutriología no es lo mismo que hambre sino que es muy específica y tiene origen psicológico). Otras respuestas seguramente se referirán a las costumbres (que además señalan horarios y maneras de comer y hasta qué comer), a comer para “renovar fuerzas”, a comer para disfrutar ya que los sabores, aromas, colores y texturas de los que se come producen uno de los grandes placeres que ofrece la vida. (…)

El artículo completo se publicó en la revista Cuadernos de Nutrición, Vol. 40, No. 4, Periodo Julio-Agosto 2017, páginas 122-123.

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