Pescado. Su producción y consumo en México

Por Juan Manuel Díaz Álvarez

pescadoNuestro país se precia de tener enormes litorales, numerosos cuerpos de agua tierra adentro y una de las cocinas más extensas y variadas del mundo; sin embargo, los productos del mar y acuícolas, en particular el pescado, no tienen una presencia frecuente en nuestra dieta (…).

(…)Este escenario puede modificarse con el apoyo, no solamente de los pescadores, los industrializadores, los comerciantes y el gobierno sino también, de nosotros los consumidores que podríamos consumir más pescado a lo largo del año con lo cual la demanda incrementaría y sobre todo, menos afectada por las “temporadas” como la Cuaresma, ayudaría a mejorar las perspectivas de inversión en infraestructura de pesca, acuicultura, distribución y venta de pescado, lo que, a su vez nos ofrecerá productos mejor manejados, a mejor precio.

Independientemente de la “promoción” para incrementar el consumo del pescado, queda la pregunta del por qué el mexicano no integra el pescado en su dieta cotidiana; entre las razones por las cuales el mexicano “no consume pescado”, se mencionan el que es: “caro”, huele y sabe a “pescado”, tiene espinas y es complicado prepararlo (…).

(…)Llegando a este punto recordemos que las amas de casa son creativas. ¿Cómo se hace “rendir” el componente más caro de un platillo? Es muy popular y bien conocida la práctica de diluirlo con otros ingredientes más económicos aunque se puede preguntar si se explota esta práctica con las sugerencias de preparación o recetas publicadas en las mencionadas campañas de promoción, en efecto en muchos casos parecería que las recomendaciones sobre la preparación del pescado están diseñadas no para hacer más económico el plato sino precisamente para encarecerlo o complicarlo ya que se incluyen especies e ingredientes costosas y el tiempo de preparación suele ser mayor que el requerido por una simple fritura o cocción(…).

(…)Finalmente, no podemos dejar de mencionar el aporte nutrimental del pescado. En este aspecto no hay discusión y si bien la composición general del pescado dista mucho de poderse “promediar”, no hay duda sobre su aporte, el público en general parece estar convencido de este valor pero al no ser la nutrición el motor principal de la compra o el consumo (7), los esfuerzos por promover este alimento orientados en este sentido no darán los resultados que se esperan (…).

(7)http://www.profeco.gob.mx / encuesta / mirador / 2010 / cuaresma % 20 pescados 2010 . pdf
Consultado por última vez el 12 de diciembre de 2013.

El artículo completo se publicó en la revista Cuadernos de Nutrición, Vol. 38, No. 4 Julio-Agosto 2015

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